viernes, 11 de enero de 2013

Capitulo 2

Entré al laboratorio, habían muchos frascos y equipos. Mis conocimientos en medicina no eran suficientes como para comprender esto. Así que tan solo busqué frasco por frasco hasta que lo encontré. Tenía una etiqueta con un código, igual al de la hoja. Pero pasó algo que recién comprendo hoy. Esos retoques que faltaban a la medicina eran mentira. Aún apenas estaba a medio camino la cura. Se volvía a reactivar el sistema nervioso, la vista los oídos, en general los cinco sentidos. Pero el banco de memoria aún no se podía reanimar. Así mismo la inteligencia tampoco. Serían seres primitivos que solo seguirían sus instintos como respirar, caminar, gritar... y comer.El cuerpo ya no funcionaba de la misma manera. El corazón ya no es tan fuerte como antes, la sangre que llega al cuerpo no es tanta. Esto hace que el cuerpo adquiera una nueva tonalidad. Son seres cavernícolas que no piensan, solo comen. Y hay un dato más. La medicina es una enfermedad. Su función es inyectarla en el cuello y como no tenía un medio para expandirse en un ser muerto, se hizo como un parásito. El parásito se expandía por todo el cuerpo y lo reanimaba. Era contagioso , y si entra en otro organismo (vivo o muerto) hará que este cambie a la forma ya descrita. Faltaba hacer que se reactive el banco de memoria, la inteligencia y solucionar el problema del corazón y lo más importante, hacer que no sea contagioso. Si lo fuera, un revivido podría revivir a cuantos quiera con solo morderlo (si lo hace sangrar, su saliva entrará en su torrente sanguíneo).
Pero desconocía de esto. Solo lo robé y esperaría a que mi madre muera para dársela. Era sábado, así que el domingo no habría que trabajar. Ese día iría a la casa de mi madrastra a informarle.

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