martes, 5 de febrero de 2013

Capítulo 4


La ciudad estaba oscura, a penas podía distinguir que estaba a 5 metros y que estaba a 10. Por alguna razón los faroles no encendieron esta noche. Las calles están muy calladas. No he salido de mi casa por tres días. Compré suficiente comida, y pedí descanso en mi trabajo y me quedé tres días jugando videojuegos. Pero tuve que salir para comprar más snacks, y ahora me encuentro así. Todo eh silencio... Me parece muy raro. De pronto escucho un grito. Era femenino, eso estaba seguro. Decidí correr para ver que sucedía. Tenía una lámpara en mi celular, esas que cuelgan muy baratas. De eso me ayudé a ver. Al llegar de donde venía el grito, no había nada. Nadie. Estaba en silencio. Decidí caminar un poco más por el parque de donde provino el grito cuando me tropecé con algo y caí. Al levantarme quise ver con qué me había tropezado, era un cuerpo. De una chica. Estaba sin vida. Me quede atónito. No reaccione, no grité, nada. Me quedé viendo el cuerpo. Le faltaban algunos dedos. Tenía mordeduras en todos lados. En los alrededores de la mordedura tenía zonas negras. Me pregunté que rayos pasaba.  Llamé a la policía. No contestan. Seguí caminando mientras gritaba por ayuda. Algo se movió, volteé para ver que era. Era una persona dando alaridos. Me acerqué a él. 
-Señor, debe ayudarme. ¡Acabo de encontrar un cuerpo! Y es raro, nunca había visto algo así. 
No responde, sigue hablando solo, que más parecía que estaba balbuceando, quise ver que le pasaba y jalo su hombro para ver su rostro. 

Era blanco, blanco como la leche. Con ciertas zonas negras. Los ojos estaban blancos, con venas negras. Su boca estaba votando saliva y sangre, pero era sangre más oscura. Estaba encorvado y era casi calvo. Me miró, creo, y después comenzó a gritar. No decía nada. Eran los balbuceos pero en gritos. Yo me asusté mucho. Del miedo comencé a escapar. Él, o eso, me comenzó a seguir. Cuando de repente una puerta se abrió, salió un hombre con una escopeta y dijo:
-Entra.
Le obedecí. Después escuché un disparo y cerró la puerta.

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Ya había pasado un día desde que dejé mi vida, no sabía a donde ir. Era un fugitivo. Cuando MeCura descubra lo que hice me demandarán y me encerrarán de por vida. Tenía mi maleta, en ella todo lo que necesitaba para una nueva vida. Vivía en la capital. El país vecino más cercano estaba a 2 día en carro. No lo lograría. Tuve que pensar en otra cosa. Estaba en la autopista, intenté ir en caminos gal azar para llegar al lugar más inhóspito posible. Llegué a un lugar con montañas. Por suerte llevaba comida. Decidí dormir ahí. Ya llevaba dos días  conduciendo con la poca comida que me quedaba y me parecía que solo logré dar vueltas. Ya era tarde. Eran las 11pm. Decidí salir de la carretera o la pista, ya no sabía si seguía en la carretera. Y con mi auto subí una pequeña montaña de lo que parecía arena y me quedé dormido ahí.
Me sorprendió que aún no me atraparan. No sabía ninguna ruta al extranjero. Y seguro a penas me moví unos 20 kilómetros. No tenía mapas. No tenía mucha agua, en la mañana siguiente buscaría un pueblo y me quedaré ahí para comprar comida y un techo para seguir mi camino. 

Encontré un pueblo, pero estaba como deshabitado. Me fijé en una casa y vi por la ventana.  Me di cuenta que estaba con tablas. Pero por entré ellas vi que aún habían personas dentro y había una radio encendida. Toqué la puerta.
-¡QUIÉN ANDA AHÍ! ¡SI ERES UNO DE ESOS MALDITOS CHUPA SANGRES MEJOR LARGATE!
No sabía que decir, ¿chupa sangres? 
-Perdón, no sé que esta pasando. Llevo días sin ver las noticias y no sé nada. -Aunque dudaba de la cordura de ese hombre.
Abrió la puerta y me dejó entrar. Era un hombre de edad promedia. Su casa era un tanto humilde. Tenía un cuchillo en mano. 
-No eres uno de ellos, entra. Conoce al grupo. 
-¿Quienes son ellos?
-El grupo ya te explicará.
Entré más en la casa en lo que parecía ser una cocina y sala al mismo tiempo. Habían personas, niños y niñas, jóvenes, señoras. Unos 10 en total. Uno se acercó.
-¿Tienes comida, armas, algo que nos pueda servir?
-¡Servir para qué! No entiendo nada, alguien me puede explicar que pasa acá? 
-En serio, no sabes nada. ¿Qué no has visto las noticias? Al parecer un perro tenía una enfermedad echa tan solo por el demonio. Y este mordió al dueño. Sacrificaron al perro. El dueño fue llevado a un hospital, pues estaba inconsciente. A las doce horas más o menos presentó síntomas raros. Su piel se aclaró y sus ojos se blanquearon. Mordió a la enfermera. Y esta fue mandada a casa. Junto con dos guardias de seguridad que también fueron mordidos.  Pero fue solo el principio siguió rasgando y mordiendo a más personal, no sabían que hacer con el. Finalmente murió por un disparo en la cabeza por un guardia en defensa. A las doce horas, los mordidos o infectados mordieron a más y más. Se volvió imparable. Algunos los llaman infectados, yo, los llamo zombies. 
-¿Y como sabes todo eso?
-Trabajé en ese hospital. Era un camillero. Por suerte no me mordió. Y escapé con mi hijo y mi esposa. Y aquí encontré a Juan que nos acogió en su casa ya enterado de lo que sucedía. >Otras personas también huyeron de la ciudad, pero con ellos, vino la enfermedad. Y ahora está en toda la capital. Desde las ciudades hasta los pequeños pueblos como este. 

Cuando terminó la historia pensé, y me di cuenta que yo era el responsable de esto. Al darme cuenta de esto me desmayé.